¡REVOLUCIÓN TOTAL! CHINA YA MANEJA COMPUTADORAS CON EL PODER DE LA MENTE
China avanza en el desarrollo y aplicación de interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) impulsadas por inteligencia artificial, una tecnología que busca ayudar a personas con parálisis y enfermedades neurodegenerativas a recuperar funciones como el movimiento, el habla y el control de dispositivos electrónicos. Varias empresas emergentes del país ya realizan ensayos clínicos en humanos y algunas soluciones podrían llegar al mercado en los próximos años. Las BCI conectan el cerebro humano con computadoras o dispositivos externos mediante sensores instalados alrededor o dentro del cráneo. Aunque esta tecnología se utiliza desde hace más de una década en pacientes con parálisis, los recientes avances en inteligencia artificial y modelos de lenguaje han permitido interpretar señales neuronales con mayor precisión y velocidad. “Los grandes modelos de lenguaje permiten decodificar la actividad cerebral con una precisión superior a la que se logra con métodos tradicionales de procesamiento de señales”, explicó Li Haifeng, científico de neurocomputación del Instituto Tecnológico de Harbin, en China. Una de las compañías más avanzadas es NeuroXess, con sede en Shanghái, que desarrolla implantes cerebrales asistidos por IA para personas con lesiones neurológicas. En uno de sus ensayos clínicos, realizado en octubre, un hombre de 28 años con lesión medular logró controlar dispositivos electrónicos únicamente mediante sus pensamientos, utilizando un cursor de computadora conectado al implante. La empresa también desarrolló un modelo de inteligencia artificial capaz de traducir señales cerebrales en mandarín en tiempo real a una velocidad de hasta 300 caracteres por minuto. Según Tiger Tao, cofundador y científico jefe de NeuroXess, el sistema permitió generar palabras y frases en una mujer de 35 años con epilepsia. El impulso a esta industria cuenta con respaldo estatal. El gobierno chino busca convertir al país en líder mundial en BCI antes de finalizar la década y estableció metas para lograr avances técnicos significativos hacia 2027. Además, en 2024 publicó lineamientos éticos que exigen consentimiento informado y evaluaciones de seguridad para los ensayos clínicos. No obstante, el crecimiento de esta tecnología también ha despertado preocupaciones sobre la privacidad y el uso de datos neuronales. “Es un bucle que se refuerza a sí mismo”, señaló Meicen Sun, investigadora de la Universidad de Illinois, al referirse a la disposición de los usuarios chinos a compartir datos para mejorar estas plataformas. En paralelo, varias empresas chinas mantienen alianzas con instituciones estadounidenses para acelerar el desarrollo de modelos de IA aplicados a la neurotecnología. Entre ellas destaca Maschine Robot, firma con operaciones en Beijing y Boston que trabaja junto a investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad de Stanford en el desarrollo de dispositivos inteligentes, incluida una silla de ruedas controlada mediante actividad cerebral. Fuente: Nature (2026).
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