¡CIENCIA SIN LÍMITES! POLLUELOS NACEN DE HUEVOS CREADOS EN LABORATORIO
La empresa estadounidense Colossal Biosciences presentó un huevo artificial diseñado para incubar aves fuera de sus cáscaras naturales, una tecnología que, según sus desarrolladores, podría contribuir tanto a la conservación de especies en peligro de extinción como a futuros proyectos de desextinción. Aunque el avance ha despertado interés en la comunidad científica, varios especialistas piden cautela debido a la falta de estudios revisados por pares. El dispositivo consiste en una estructura de celosía impresa en 3D que protege una membrana de silicona transparente. Según la compañía, el sistema ya permitió el nacimiento de 26 polluelos y podría aplicarse en el futuro al moa gigante de la Isla Sur, un ave extinta de Nueva Zelanda que alcanzaba hasta tres metros de altura. La propuesta fue difundida el 19 de mayo mediante un comunicado y un video institucional, aunque todavía no existe una publicación científica formal que detalle el procedimiento o los resultados obtenidos. “Podría ser realmente importante, podría ser fantástico. Sin datos, es imposible juzgar cuál es el verdadero impacto”, señaló Paul Mozdziak, biólogo de células madre de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Los investigadores trabajan desde hace décadas en sistemas de incubación artificial para aves. Desde finales de los años noventa se han realizado pruebas con recipientes de vidrio y vasos de plástico para desarrollar embriones fuera de la cáscara natural. Sin embargo, especialistas consideran que el principal avance del modelo de Colossal sería su membrana, capaz de permitir el desarrollo embrionario bajo niveles normales de oxígeno. Andrew Pask, director de biología de la compañía, explicó que los sistemas anteriores requerían altos niveles de oxígeno suplementario, lo que podía provocar daños celulares y afectar el desarrollo de las aves. Además, el nuevo diseño incorpora una ventana transparente que permitiría monitorear el crecimiento del embrión y evaluar modificaciones genéticas destinadas a recuperar rasgos de especies extintas. A pesar del potencial tecnológico, expertos advierten que aún existen desafíos importantes. Entre ellos, la necesidad de adaptar el sistema a especies de gran tamaño y garantizar que los embriones reciban los nutrientes adecuados durante todo el proceso de incubación. Nic Rawlence, genetista evolutivo de la Universidad de Otago, sostuvo que esta tecnología podría resultar especialmente útil para la conservación del kākāpō, un loro no volador en peligro crítico de extinción en Nueva Zelanda. “En eso debería centrarse Colossal en lugar de incorporar todo el ángulo de la desextinción”, afirmó. Fuente: Nature (2026).
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