Tarapotino atrapado en guerra Rusia-Ucrania: “Nos usan como carne de cañón”, clama joven peruano desde base militar
Un ciudadano peruano de 25 años denunció haber sido engañado con una falsa oferta de trabajo en el sector minero en Rusia. Actualmente, se encontraría retenido sin documentos y obligado a recibir entrenamiento militar para ser enviado a la primera línea de combate. Su familia, en Tarapoto, exige la intervención urgente de la Cancillería. Lo que comenzó como una oportunidad laboral para mejorar la economía familiar terminó convirtiéndose en una situación crítica. César Carrillo Murayari, natural de Tarapoto y con experiencia laboral en minas del sur del país, se encuentra en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania tras haber sido presuntamente captado por una red internacional que operaría bajo la fachada de agencias de empleo. De acuerdo con el testimonio de sus familiares, Carrillo fue contactado por intermediarios que le ofrecieron un empleo en Rusia con una remuneración superior a la que percibía en Tacna. Sin embargo, al llegar a dicho país, la oferta no se concretó. En lugar de ser trasladado a un centro minero, el joven habría sido llevado a una base militar, donde le habrían retirado sus documentos y pertenencias, quedando en condición de aislamiento y bajo presunta retención. “Él no tiene formación militar. Viajó con la intención de acceder a un trabajo digno”, señaló un familiar. Pese a las restricciones, el joven logró enviar mensajes de auxilio con la ayuda de un ciudadano extranjero que le facilitó acceso a internet. En sus comunicaciones, describe condiciones precarias, con escasez de alimentos, presuntas agresiones físicas y constante presión psicológica. “Ni por todo el dinero del mundo acepten venir. Aquí solo hay muerte”, habría advertido, solicitando que su testimonio sea difundido para evitar que otras personas enfrenten situaciones similares. Según uno de los mensajes más recientes, Carrillo y otros ciudadanos latinoamericanos —entre ellos colombianos y venezolanos— estarían siendo forzados a entrenarse para ser enviados a la primera línea de combate. Asimismo, indicó que un ciudadano colombiano habría intentado desertar, pero fue capturado en la frontera, lo que incrementó el temor entre quienes permanecerían retenidos. “Tía, quizás este sea el último mensaje que te escriba, ya me envían a la primera línea”, habría expresado el joven en una de sus comunicaciones. En Tarapoto, la familia vive momentos de angustia. Mientras mantienen la esperanza de su liberación, otros parientes en Lima realizan gestiones ante la Embajada de Rusia y el Ministerio de Relaciones Exteriores, solicitando una intervención diplomática inmediata para lograr su rescate y repatriación. El caso ha generado preocupación debido a que se trataría de un civil sin experiencia militar expuesto a un conflicto armado internacional. La familia también advirtió que los presuntos reclutadores estarían vinculados a una organización denominada “Crapper”, por lo que exhortó a las autoridades peruanas y a la División de Trata de Personas a iniciar investigaciones para identificar y desarticular estas redes que captarían trabajadores, especialmente en zonas mineras del país. Este hecho ha encendido las alertas sobre posibles redes que ofrecen empleos en el extranjero con atractivas promesas económicas, pero que podrían ocultar prácticas de trata de personas, retención ilegal y reclutamiento forzado. Finalmente, los familiares de César Carrillo Murayari exigieron una respuesta inmediata del Estado peruano, al considerar que cada minuto resulta clave para salvaguardar la vida del joven tarapoteño.
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