¡TREMENDO HALLAZGO! CEREBRO TIENE UNA “GEOMETRÍA OCULTA” QUE SORPRENDE A CIENTÍFICOS
Investigadores analizan las conexiones neuronales de la mosca de la fruta mediante modelos matemáticos avanzados para revelar cómo se organizan las redes que podrían estar detrás de procesos como la percepción, el pensamiento y la conciencia. El cerebro humano continúa siendo uno de los mayores desafíos de la ciencia moderna. Aunque la neurociencia ha logrado identificar regiones cerebrales, estudiar la actividad de las neuronas y comprender algunos procesos relacionados con la memoria, las emociones y la percepción, todavía existe un gran misterio sobre cómo la compleja red de conexiones neuronales da origen a la conciencia. Este órgano, con aproximadamente 86 mil millones de neuronas, posee una estructura extremadamente compleja: cada célula nerviosa puede establecer miles de conexiones con otras, formando una red cuya magnitud supera incluso la cantidad de estrellas presentes en nuestra galaxia. Para avanzar en esta investigación, científicos de distintas áreas han recurrido al estudio de organismos más simples, como la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster), una de las pocas especies cuyo conectoma —el mapa detallado de conexiones neuronales— ha sido registrado con gran precisión. Aunque este insecto cuenta con alrededor de 139 mil neuronas, su estructura permite analizar cómo se organizan las redes neuronales y cómo la comunicación entre ellas podría explicar funciones más complejas. Un conectoma representa el conjunto de conexiones existentes dentro de un sistema nervioso y permite observar cómo las neuronas intercambian información. En febrero de 2026, investigadores de la Universidad Eötvös Loránd de Budapest publicaron un estudio preliminar en el que aplicaron un enfoque diferente: en lugar de analizar únicamente la ubicación física de las neuronas de la mosca de la fruta, estudiaron la forma en que estas se conectan entre sí y representaron esa red mediante geometría hiperbólica. Esta herramienta matemática permite observar patrones que pueden permanecer ocultos en una representación tradicional del espacio. Según los investigadores, este modelo facilita identificar jerarquías, grupos de conexiones y centros de comunicación dentro de redes complejas como el cerebro. Bendegúz Sulyok, investigador de ciencias de redes de la Universidad Eötvös Loránd y uno de los autores del estudio, explicó: “En una representación euclidiana 3D estándar, la disposición física se ve muy saturada, lo que dificulta comprender cómo las señales se mueven realmente a través del sistema”. El análisis mostró que algunas neuronas con funciones similares tendían a ubicarse en direcciones cercanas dentro del modelo hiperbólico. Asimismo, las células con mayor capacidad de comunicación aparecían concentradas en zonas centrales, mientras que otras más especializadas se ubicaban hacia la periferia. Sin embargo, los investigadores advierten que aún queda por determinar si esta “geometría oculta” representa un principio fundamental de organización cerebral o si solo constituye una nueva forma de visualizar matemáticamente estas redes. El equipo considera que futuros estudios deberán combinar estas herramientas con otros métodos científicos para responder una de las grandes preguntas de la neurociencia: si la conciencia y la cognición dependen de regiones específicas del cerebro o emergen de la interacción entre millones de conexiones neuronales. Fuente: National Geographic España (2026).
Leer más




